¡Mi voz puede cambiar mi escuela! Escolares promueven mensajes de respeto e igualdad
Niñas y niños de la I.E. General Ollanta descubrieron que sus mensajes también
pueden generar cambios positivos en su escuela. El 11 de agosto se desarrolló el
Taller 3: “Mi voz puede ayudar a cambiar: comunicación para prevenir la violencia y
para el cambio social”, como parte del proyecto “Gobernanza fortalecida en la
prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres, en particular contra las
niñas, adolescentes y jóvenes, en instituciones educativas y barrios populares de los
distritos de Cusco y Santiago, de Cusco, Perú”, impulsado por el Centro Guaman
Poma de Ayala, en colaboración con la Instancia de Concertación para la Lucha contra
la Violencia de Género.
Durante la jornada participaron 24 estudiantes, 13 mujeres y 11 hombres, quienes
realizaron ejercicios grupales para reconocer las diferentes formas de comunicación,
analizar mensajes cotidianos e identificar aquellos que pueden afectar la convivencia.
Asimismo, reflexionaron sobre cuatro preguntas clave para comunicar de manera
responsable: ¿es verdad?, ¿es respetuoso?, ¿puede hacer daño? y ¿es seguro?
Como parte de la actividad, las y los estudiantes asumieron el reto de diseñar su
primera campaña escolar, organizándose en equipos para crear propuestas sobre el
buen trato y el respeto, la igualdad entre niñas y niños y la prevención de burlas y
discriminación. A través de dibujos, carteles, audios, videos y otros contenidos, cada
grupo presentó sus ideas ante sus compañeros, poniendo en práctica su creatividad y
capacidad para transmitir mensajes positivos.
El taller permitió que las niñas y niños se reconozcan como comunicadores y agentes
de cambio dentro de su comunidad educativa, fortaleciendo su participación y una
mirada crítica frente a mensajes que pueden generar exclusión, discriminación o
violencia. “Nuestra voz puede ayudar a cambiar nuestra escuela cuando comunicamos
mensajes que respetan, incluyen y protegen a los demás”, fue el mensaje que marcó
esta experiencia y que invita a seguir construyendo espacios educativos basados en el
respeto, la igualdad y el buen trato.
Esta actividad se desarrolla con el apoyo de la Diputación de Córdoba, la Fundación
Social Universal y los Ayuntamientos de Montemayor, Santaella, Nueva Carteya,
Montilla, Moriles y La Rambla.